viernes, 16 de octubre de 2009

MORTINATO (I)


Un mortinato se negó a morir.

7 comentarios:

Nancy dijo...

Hoy sí me la pusiste difícil. Hiperparadójico ¿no?

Javier Alfaro Martínez dijo...

¿Será acaso Emile Cioran, ese mortinato clarividente?

Saludos.

Posmoderna dijo...

y pueden realmente dejar de ser?

no comments dijo...

¿Se negó a morir o a nacer?

Un saludo indio

Javier Ortiz dijo...

Nancy: toda la razón: difícil e hiperparadójico. En esta ocasión, quise hacer un ‘microcuento del absurdo’, inspirado en el cine de David Lynch (y más específicamente, en su filme: Eraserhead).

Javier Alfaro: no había pensado en Emile Cioran, pero ahora que lo planteas, creo que es una buena posibilidad, recordando las palabras que, en 1935 le dijera su madre: si hubiera sabido que iba a ser tan infeliz hubiera abortado (pobre Emile).

Posmoderna: no, yo creo que no dejan de ser. Quizás a sus almitas les salen unas pequeñas alitas y se elevan hacia el cielo de los mortinatitos.

no comments: excelente cuestionamiento. Si tomamos el significado literal de lo que es un mortinato, entonces estaríamos yéndonos por la segunda opción: se negó a nacer. Sin embargo, siendo este un ‘microcuento del absurdo’, cualquier interpretación sería valida.

Un abrazo a todos.

Un paseante dijo...

Es el colmo de la vagancia: no quiso hacer ni lo que ya tenía hecho

Javier Ortiz dijo...

Já… Tienes razón paseante, por lo visto, este mortinato es muy pero muy flojo.